Tapachula, Chis. 24/06/2019 23oC

Hora de cambiar el Sistema de Partidos y el Sistema Electoral

VICENTE BELLO

Desde 1994 no se presentaba en México una oportunidad de oro para reformar el sistema electoral y el Sistema de Partidos. La Cámara de Diputados dio ayer el primer paso, de la mano del ya legendario Porfirio Muñoz Ledo. En la inauguración de los Foros de Parlamento Abierto de la Reforma del Estado y Electoral, se apersonaron personajes bastante relumbrosos del sistema político mexicano -unos con luz propia como Porfirio y Olga Sánchez Cordero; otros, por ser titulares de instituciones fundamentales del Estado mexicano.

Inobjetable rememoración histórica de los sistemas electoral y de partidos, la de Olga Sánchez, la secretaria de Gobernación. La también antigua ministra de la Corte, dijo: 

“Han pasado 40 años desde la primera elección federal producto de la reforma política que impulsó el ilustre veracruzano, el secretario de Gobernación también, don Jesús Reyes Heroles.

“Fue en 1979 que la renovación de la Cámara de Diputados se produjo con una nueva integración de esa Cámara y con un sistema de partidos transformado por la incorporación de tres nuevas organizaciones políticas, nuevas por su registro legal, mas no por su antigüedad en la vida política nacional: el Partido Comunista Mexicano, el Partido Demócrata Mexicano y el Partido Socialista de los Trabajadores.

“Si vemos hacia atrás, constatamos que, de 1977, año de la reforma constitucional del maestro Reyes Heroles a 2014, año de la última, México vio transcurrir, como ya se ha señalado aquí, en 1977, 1986,1990, 93, 94, 96, 2008 y 2014, cambios constitucionales que, de manera paulatina y gradual, transformaron de manera radical el sistema electoral y de partidos.

“Fue una auténtica transición a la democracia que culminó exitosamente con la primera alternancia en el Poder Ejecutivo federal en el año 2000.

“Hoy, en el 2019, estamos dando los primeros pasos de la tercera alternancia, la cuarta transformación de México, producto de la voluntad popular expresada en las unas, en las elecciones federales del domingo 1 de julio de 2018.

“Justo estamos a unos días del primer aniversario del triunfo electoral del hoy presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. El cambio se hizo por la vía constitucional, fue producto de la suma de esfuerzos de las oposiciones que, a partir del 2000, empezaron a ser cambiantes, y también del compromiso con el cambio democrático de sucesivos gobiernos del PAN y del PRI.

“Nuestra transición, más que un cambio pactado de una sola vez, fue producto de un diálogo constante, de una voluntad que, surgida desde la sociedad, fue causa y bandera de partidos políticos, de intelectuales, de académicos y periodistas. Fue una obra colectiva de la que hoy podemos sentirnos orgullosos, aunque todavía insatisfechos.

“Gracias a los cambios constitucionales, pasaron a la vida legal antiguos partidos, nacieron otros; por las sucesivas reformas se transformaron las instituciones electorales, primero surgió el Tribunal Electoral; luego desapareció la Comisión Federal Electoral, controlada por el gobierno y su partido, para dar paso al Instituto Federal Electoral que, en 1996, fue dotado de autonomía de rango constitucional, al mismo tiempo que el Tribunal Electoral adquirió potestades plenas y fue adscrito el Poder Judicial de la Federación.

“Los instrumentos y prácticas electorales también cambiaron. En 1990 se dio paso decisivo con el nuevo padrón electoral, que se complementó en 1993, al expedirse la primera credencial para votar con fotografía, que es hasta hoy, el documento de identidad más utilizado por las y los mexicanos.

“… Si en 1988 fue cuestionado el ganador oficial de elección presidencial y se vio obligado a reconocer al fin de la era del partido casi único, apenas 12 años más tarde, al primer presidente del IFE autónomo José Woldenberg, correspondió dar a conocer que el ganador de la elección presidencial de julio del 2000, era el candidato del PAN, poniendo fin a la hegemonía de un mismo partido durante 71 años.

“La trayectoria y la historia del cambio político en México, de 1977 a la fecha, está indisolublemente vinculada al cambio en nuestras leyes, instituciones y prácticas electorales. Es una historia forjada por muchas manos de todos los signos ideológicos.

“De mi parte, como secretaria de Gobernación, hoy en este acto, al iniciarse estos foros, quiero destacar y recordar que uno de los secretos del éxito de las reformas electorales, en especial a partir de 1994, ha sido el consenso alcanzado por los principales partidos políticos.

“Bajo la conducción e impulso de nuestro siempre recordado amigo y maestro, el doctor Jorge Carpizo, secretario de Gobernación y presidente del Consejo General del IFE, que entre febrero y marzo de 1994, superando los días aciagos que siguieron al asesinato de Luis Donaldo Colosio, fue posible aprobar por consenso la reforma electoral que blindó los comicios presidenciales de aquel año, celebrados bajo la sombra del levantamiento armado en Chiapas, y aún abierta la herida provocada por el fraude electoral de 1988.

“Es historia viva, porque algunos de los protagonistas de aquellas conversaciones, siguen activos en la política nacional.

“Uno de ellos, nuestro querido amigo, actual presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo; otro, Jorge Alcocer Villanueva, mi coordinador de asesores en la Secretaría de Gobernación que, hecho singular, ocupaba en 1994 el cargo similar con el doctor Jorge Carpizo. Son dos actores y testigos del cambio político mexicano.

“Veo en los foros que dan inicio hoy, el primero de muchos pasos que habrá que dar para analizarse, valorar y proyectar la trayectoria y perspectiva de las instituciones electorales de México, y también de nuestro sistema de partidos”.

Ahí venían los otros.

 

12/06/2019