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La mañanera y el caso García Luna.

TREN PARLAMENTARIO

VICENTE BELLO  

Por enésima ocasión, en los territorios del Ejecutivo Federal seguían imponiendo la agenda política del país. En tanto en el Congreso el silencio sobre Genaro García Luna era tan escandaloso que parecía gritar, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su mañanera, se posicionaba así sobre el enjuiciamiento del  exfuncionario mexicano en Estados Unidos.

Cuando un reportero preguntó a AMLO si creía que Calderón y Fox no estuvieron enterados de las relaciones delincuenciales de García Luna, el presidente dijo:

“Sigo sosteniendo mis tres hipótesis: una, que no es culpable García Luna, que no se le va a probar nada,  y que lo tienen que liberar; aunque sería un infierno. Sobre todo quedarían muy mal las agencias del gobierno de Estados Unidos. Pero, si es inocente, aunque queden mal las agencias del gobierno de Estados Unidos, porque, por encima de todo está la justicia.

“La segunda es que sí está involucrado y actuó por su cuenta. Que engañó a autoridades de Estados Unidos y a Calderón y Fox. Es que hay condiciones especiales que se tienen que tomar en cuenta.  Tiene que ver, aunque parezca obsesivo de mi parte, con el pensamiento conservador del político, del gobernante.

“Si a un gobernante le gusta el autoritarismo, la mano dura, se fascina y se obnubila frente a un torturador, ejecutor; un desalmado. Y se vuelve su ídolo.  

“Si, por ejemplo, le gusta que lo alaben y, en este caso, el servidor público es lambiscón, pues se meten hasta adentro y ahí van, avanzando.

“Luego, la formación de García Luna. Viene del CISEN. Es una época de formación de gente. Él mismo dice: ‘yo sólo sé de cuestiones técnicas’. Él mismo lo plantea así.

“Se meten y van adquiriendo poder. Y el poder es una tentación. El poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos. Y el poder corrompe. Y el poder absoluto, si no hay principios, corrompe absolutamente.  

“Lo único que sostiene a un buen servidor público son los principios. Eso es lo que ancla. Si no…, hay quienes se suben a un ladrillo y se marean.  Ni siquiera con cargos relevantes. Cualquiera. Entonces, sólo con principios. Y esta gente… ¿qué ideales, qué principios? Nada.  

“Entonces, sí hay esa posibilidad de que (Calderón y Fox) no supieran, o que sospecharan, (algo) supieran, pero no le dieran importancia.

“Y lo otro, es que sí… sí sabían. Esa es la tercera hipótesis. De que actuaba así porque tenía, cuando menos, la licencia del presidente, o de los presidentes.

“Eso (lo de si había complicidad) ya sería cosa del fiscal y del juicio. Lo que sí nosotros vamos a procurar es recoger el dinero. Es más, hay un juicio. 700 millones de dólares en Florida. Y sus abogados plantearon que no tenía México por qué ir a litigar allá. Y un juzgado en Florida nos dio la razón: que sí podemos. Y se está trabajando en eso. 700 millones de dólares y otros posibles activos. Eso nos corresponde a nosotros.

--¿El gobierno de Estados Unidos le ha pedido información a México? –insistió un reportero.

“Yo creo que sí. Pero eso a la fiscalía (General de la República). Eso es otro asunto.  Esto, más que nada, tiene que ver con Relaciones Exteriores, este juicio al que hago yo mención”. Y otro tema, en el que el Congreso mexicano no se ha metido, el de Julian Assange, el presidente dijo:

“Hablé del tema de Assange con el presidente Biden. Pero no puedo hablar… porque me importa mucho, mucho, que logremos la libertad de Assange. (Mi postura) fue la misma.  Pero hemos de respetar la decisión del gobierno de Estados Unidos. Ese es mi compromiso.

“Lo que ya he expresado en otras ocasiones, es que no se puede golpear a la libertad de expresión. Que sería -el mantener más tiempo en la cárcel a Assange- continuar agraviando el derecho que tenemos de manifestarnos, de expresarnos libremente.  Y que además Assange no es un espía, sino un periodista. Y lo que hizo fue dar a conocer información. Igual información que dio a conocer el New York Times y otros medios, y a esos medios no se les juzga”.

El presidente también se posicionó sobre el caso de María Elena Ríos, la joven saxofonista que fue agredida en la ciudad de Oaxaca con ácido, quemándole parte del rostro y dejándole heridas permanentes. Un juez ordenó que su agresor intelectual, un diputado local del PRI, fuese sacado de la cárcel y puesto en prisión domiciliaria.

“Le voy a pedir a Rosa Isela (secretaria de Seguridad) que venga a hablar sobre ese tema. Ya hemos quedado de que, con todo  respeto, jueces que actúen con actitudes sospechosas de corrupción y de influyentismo, cuando menos vamos a solicitar que sean investigador por la Judicatura.

Ya tarde, en San Lázaro, la joven María Elena Ríos dio una conferencia, en la que exigió la renuncia del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, Eduardo Pinacho Sánchez, e iniciar una carpeta de investigación contra el juez Teódulo Pacheco Pacheco por el cambio de medida cautelar que dictó a favor de Juan Antonio Vera Carrizal, presunto autor intelectual, de que continúe el proceso penal bajo arresto domiciliario, por el ataque con ácido que habría ordenado contra la joven María Elena en septiembre de 2019, en la ciudad de Oaxaca.

“Que digan Eduardo Pinacho Sánchez y Teódulo Pacheco Pacheco cuántos millones recibieron de Juan Antonio Vera Carrizal para que lo liberaran”, clamó la víctima María Elena Ríos.

25/01/2023