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El enderezamiento de los torcidos senderos del Congreso de la Unión


Tren Parlamentario

Vicente Bello

TREN PARLAMENTARIO

El enderezamiento de los torcidos senderos del Congreso de la Unión

VICENTE BELLO

El pasado miércoles 2, la Cámara de Diputados aprobó un decreto con el que se amplía un mes el segundo periodo ordinario de sesiones, para quedar del 1 de febrero al 31 de mayo.  Y justificación central ha sido incrementar la eficiencia en cuanto al abatimiento del histórico rezago legislativo.   

He aquí las argumentaciones más sustanciosas.

Verónica Juárez, del Prd: “A través de nuestra historia constitucional, el Congreso de la Unión ha adaptado sus períodos de sesiones a las necesidades que se han presentado. El texto consignado en la Constitución de 1917 en el artículo 65 señaló que el Congreso se reuniría el día primero de septiembre de cada año para revisar la Cuenta Pública del año anterior, examinar, discutir y aprobar el Presupuesto del año fiscal siguiente; y estudiar, discutir y votar las iniciativas de ley.

“Este periodo no podía extenderse más allá del 31 de diciembre de cada año, pero podía ser terminado antes si había acuerdo de ambas Cámaras.

“No fue hasta la reforma constitucional publicada en el Diario Oficial de la Federación del 7 de abril de 1986 en donde se señalaría que habría dos periodos ordinarios de sesiones, uno a partir del primero de noviembre de cada año que no podía prolongarse más allá del 31 de diciembre de ese mismo año, y otro desde el 15 de abril hasta como máximo el 15 de julio siguiente.

“La siguiente reforma a los artículos 65 y 66 apareció en el Diario Oficial de la Federación el 3 de septiembre de 1993, señalando que el primer periodo correría del primero de septiembre al 15 de diciembre, excepto cuando se tratara del año en el que el presidente de la República iniciara su encargo el primero de diciembre, y un segundo periodo que iría del 15 de marzo de cada año hasta el 30 de abril siguiente.

“La última reforma al artículo 65 fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 3 de septiembre de 2003, en la que se estableció que el Congreso se reuniría a partir del primero de febrero para celebrar un segundo periodo de sesiones ordinarias, el cual se extendería hasta el 30 de abril siguiente, fecha que se encuentra vigente en la Constitución y que rige los trabajos del Congreso actualmente”.

La diputada del Mc Adriana Medina: “En las Legislaturas 34 y 35, entre 1930 y 1934, que fueron las últimas que pudieron someterse al juicio de los electores a través de la reelección hasta antes de la actual legislatura, únicamente se sesionaba de septiembre a diciembre, no había periodos ordinarios de enero a agosto.

“Quienes portaban la representación nacional tenían que transitar caminos sinuosos, cruzar ríos en cuyas crecidas podrían perder días y tenía que considerarse, incluso, el término de la temporada de lluvias”.

Silvano Garay, diputado del Pt: “Desde la época post independentista este país ha venido creciendo. Anteriormente no había los medios de comunicación que hay ahora. Antes, desde 1857 cada diputado, cada legislador batallaba para trasladarse. El día de hoy los diputados más lejanos, que están en Baja California, están a tres horas de vuelo. Entonces ya no hay pretexto para hacer periodos largos de no estar en este recinto”.

El diputado de Morena, Mario Ismael Moreno, dijo: “Hoy vamos a aprobar una reforma histórica que dignificará la labor y el papel del Congreso. Vamos a ampliar el tiempo que sesiona el Poder Legislativo de México.

“Toda institución pública debe renovarse y el Congreso mexicano no es la excepción. La duración de los periodos de sesiones era demasiado corta debido a los inconvenientes que tenían los legisladores para reunirse dada la lejanía de las dificultades políticas que había para llegar a la asamblea”.

El Prd otra vez, ahora en voz de Claudia Reyes: “En 1824 se contemplaba un periodo de sesiones de 3 meses con 15 días, con probabilidad de prórroga hasta por 30 días. Para 1843, una duración de 6 meses. En 1857, una duración de cinco meses. Y en la actualidad 6 meses con 15 días de duración, exceptuando el precepto establecido en el transitorio decimoquinto de la reforma política electoral del 2014, la cual establece que, a partir del año 2024, el presidente, el Ejecutivo tomará protesta el primero de octubre, por lo que en este año legislativo se sumaría a una totalidad de ocho meses de sesiones ordinarias”.

El Pri, partido que históricamente impuso una virtual camisa de fuerza al Congreso para el robustecimiento desmecatado de la presidencia de la República, dijo en voz de Dulce María Sauri Riancho: “Los tiempos del Congreso son tiempos que deben entenderse desde la mayor seriedad y responsabilidad política y republicana.

“Valorar la actividad de las Cámaras desde una perspectiva funcionalista y utilitarista que exalte lo cuantitativo y no lo cualitativo es un error que el Congreso mexicano ha evitado en los 102 años de régimen constitucional vigente. Legislar no es una cuestión de acumular horas de trabajo o iniciativas presentadas.

“Lograr los acuerdos políticos que la nación requiere demanda de los legisladores federales horas útiles de trabajo político y no solamente horas acumuladas de trabajo en el pleno.

“Hay, en efecto, una obligación de legislar más y mejor. Pero también existe la obligación de trabajar en las comisiones de manera amplia y detallada la enorme cantidad de asuntos que se generan en los periodos de sesiones.

Esto argüía la priísta, para justificar el marasmo histórico que prohijó el Pri durante décadas. Pero al final, el priísmo votaba en pro también.

 

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09/10/2019