Tapachula, Chis. 24/06/2019 23oC

De nada nos va a servir la Guardia Nacional


Piedrazos...Desde Huixtla

Por: Héctor Narváez

Piedrazos

Héctor Narváez

De nada nos va a servir la Guardia Nacional

Se ha anunciado “con bombo y platillo” que esta es la gran solución para detener la inmigración en la Frontera Sur.

Pero, no es así. La realidad es que no se ve que el Gobierno mexicano quiera cumplir con el acuerdo con los Estados Unidos, porque no hay presencia de esta “Guardia Civil”.

Por si fuera poco, no le va a alcanzar a la administración de López Obrador. Porque aparte de que son pocos los elementos con que cuentan, se ha creado más para proteger los “derechos humanos” y eso será lo que al final se pondrá por encima.

Una medida… “muy republicana”

Hay que reconocer que el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha tratado de “emular” a los hombres que han hecho historia en México.

La Guardia Nacional ya fue creada en nuestro país en 1846 por el general José Mariano Salas, quien fue presidente de México durante 4 meses y pensó que era necesario defender al país de la invasión de Estados Unidos, al creer que las Fuerzas Armadas no eran capaces de ganarle a las tropas extranjeras.

Y como hoy sucede, en aquel entonces la Guardia Nacional no sustituyó al Ejército, solo lo complementó. Tenía la tarea de defender al país de amenazas exteriores e interiores, así como conservar el orden público, de acuerdo con la investigación realizada por Jesús Solano García en su publicación “La Guardia Nacional” que se encuentra disponible en la Biblioteca Jurídica Virtual de la UNAM.

De acuerdo con el dictamen, ya en el siglo XIX le dieron carácter militar, al igual que la Guardia Civil española, la Gendarmería Nacional de Francia y el Arma de Carabineros italiana, pero solo de tipo militar.

El investigador y catedrático del CIDE, Alejandro Madrazo Lajous, asegura en un reportaje a Nación 321 que "por más que subrayen 'policía' antes de policía militar, son militares, por más que digan que hay un mando civil porque el presidente es el comandante supremo, el mando operativo es militar, estará dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional, el entrenamiento será militar, el equipamiento será militar, la disciplina será militar, cambiarle los nombres no cambia al entrenamiento".

En otras palabras, la Guardia Civil Nacional del Presidenta AMLO, no es otra cosa que un grupo de élite del Ejército Mexicano.

Y ese grupo de élite es el que nos quieren mandar a los chiapanecos en la Frontera Sur, para supuestamente detener las “caravanas migrantes” que proceden de Centroamérica.

¿Sería capaz un elemento de esta nueva Guardia Civil de México, detener, golpear y hasta dispararles a los ilegales que insistan entrar por la fuerza a nuestro país?

El “otro juego”

Aparte de lo que escribí ayer en este espacio del Pacto Mundial de Migración, el cual firmó López Obrador a unos meses que llegó Palacio Nacional y cuyo acuerdo de la ONU no era necesario que México participara, ahora nos encontramos que no nos servirá para nada la Guardia Civil Nacional.

Hasta antes de que hiciera el llamado de atención el Presidente Donald Trump, este grupo de élite del Ejército Mexicano no tenía contemplada su presencia en la Frontera Sur, solo en la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez.

Además, que la Guardia Civil fue más creada para hacer valer los “Derechos Humanos”. Pero, aquí caben las preguntas: ¿Los derechos humanos de quiénes? ¿De los mexicanos? ¿O de los ilegales?

Esta “corporación alternativa” se define como "una institución del Estado que participará en la salvaguarda de la libertad, la vida, la integridad y el pleno ejercicio de los derechos de las personas, protegiendo su seguridad y patrimonio, así como los bienes de la Nación, en los casos y bajo las condiciones dispuestas en esta Constitución y en las leyes".

Cuando en un principio nos habían dicho que era para combatir la inseguridad en el país, el mayor problema que arrastra México en los últimos años. Y es con lo que no coinciden muchas voces que aseguran es más una estrategia de "militarización" y que pondría en riesgo los derechos humanos, de los mexicanos. Y van a empezar con los chiapanecos, los que vivimos en la Frontera Sur.

Se habla que esta “institución” estará integrada por 35 mil policías militares y como con 8 mil elementos de la marina. ¿Y cómo cuántos mandarán a Chiapas para frenar el flujo migratorio irregular? ¿Los 43 mil? ¿20 mil? ¿10 mil? ¿O 5 mil?

La verdad que esto me suena más a una burla, como lo fue la firma del Pacto Mundial de Migración. Y no solo una burla para los mexicanos “de cuarta” que vivimos en esta frontera, sino también para Estados Unidos, que ve celosamente los pasos que está dando AMLO para cumplir o no con el acuerdo que impidió se diera la aplicación de los aranceles a nuestro país.

A ver cómo terminamos con las ocurrencias de este Gobierno Federal, que sigue tratando de quedar bien con “la izquierda Latinoamericana”, en lugar de atender a sus gobernados que les dieron “el voto de confianza” para llegar a donde están

Moraleja: Está saliendo más caro “el caldo que las albóndigas”.

Piedritas: ¿Y que anda haciendo “el Angel” en Huixtla?

Ayer, de mal gusto me encontré en un restaurante de mi pueblo al ex alcalde de Huehuetán, José Manuel Ángel Villalobos, como que si nada hubiera hecho y como que “todos sus pecados” en su mala administración fueran perdonados.

Me cuentan que este “muchacho” quiere buscar la Diputación Local, o de nueva cuenta ir por la alcaldía. Pero, que quiere hacerlo con el apoyo de ERA. ¡Ya estuvo que perdió!

Por último: ¡AMLO estaría en la Frontera Sur!

Si mis fuentes no me fallan, el Presidente andará por esta región este miércoles o jueves.

Ya para eso anda por acá lo que en su momento fue el “Estado Mayor Presidencial”, para ver todos los detalles de su visita.

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12/06/2019