Tapachula, Chis. 19/04/2021 33oC

Héctor Narváez


COLUMNA HUESPED

Columna Sur

Héctor Narváez

 

La última decisión

 

A más de 30 años de carrera política, José Antonio Aguilar Bodegas al parecer se despidió de participar abiertamente como aspirante a un cargo público.

 

Pero, en el fondo, ¿qué lo motivó a renunciar de la candidatura a Diputado Federal de la alianza “Va por México”?

 

Según el político, fue la decisión más difícil que tomó. ¿Y habrá sido la última?

 

De lo perdido, lo ganado

Yo tenía entre 9 y 11 años, cuando su primera aparición a escena fue como alcalde de Tapachula, para el trienio 1989 a 1991.

 

De ahí, a “pepe toño” --como lo conocen los más allegados--, subió de Diputado Federal, después llegó a ser Diputado Local y presidente de la entonces Gran Comisión del Congreso Local, que en esos tiempos del mandato priísta en el país y en el estado, representaba tener el control político y económico del Poder Legislativo de Chiapas.

 

Y su máximo escalón fue como Senador del 2000 al 2006, con lo cual se colocó como el aspirante para la gubernatura.

 

Como ya conocemos, perdió ante Juan Sabines Guerrero --hoy Cónsul en Orlando-- y la alianza opositora del PRD, PT y Convergencia, actualmente Movimiento Ciudadano.

 

A pesar de esa derrota, Aguilar Bodegas buscó la candidatura de esa coalición en el 2018 que 12 años antes lo derrotó, sin el PT y contando con un nuevo partido aliado, el PAN. Los resultados fueron desastrosos, pues quedó en un cuarto poder de las preferencias.

 

Sin embargo, desde entonces se mencionaba que el ex candidato encabezaba pláticas para que se siguiera sosteniendo el bloque, aunque en el 2020 no contaba de que se saldría Movimiento Ciudadano y entraría el PRI y con eso varios de sus enemigos del pasado.

 

En medio de estas adversidades, pactó su candidatura para la Diputación Federal por Tapachula, que en algún momento buscaron tambalearla, precisamente aquellos priístas que están en su contra desde el 2006.

 

Aunque, parece ser que esa no fue la única causa que lo orilló a tirar la toalla un día antes de que arrancaran las campañas. Como que algo se acordó de última hora y resultó mejor que lo que le podía esperar en estas elecciones.

 

Es una explicación muy lógica para alguien que ocupó tantos cargos en el PRI y después ya no obtuvo nada. Ahora sí que de lo perdido, lo ganado.

 

Como el perro de las tortas

Semanas antes de que anunciara su despedida de la contienda, Josean se reunía con un actor político de la región.

 

Las pláticas eran constantes y giraban en torno a un tema: “¿Y si pierdes?”

 

El personaje le insistía una y otra vez: “¿Qué vas a hacer si tienes otra derrota?”. “Y de una Diputación Federal”, entre los argumentos que le daba.

 

Así, se supone que se dio la idea de que Aguilar Bodegas pidiera la plurinominal federal, para asegurar su pase directo en la siguiente legislatura en San Lázaro y no sufrir otro descalabro en su carrera.

 

Sin embargo, el PRI en el estado y a nivel nacional le negaron la petición, porque ya tenían apartados sus espacios. Además, que le plantearon que él era propuesta del PRD y por lo tanto ese partido debía de incluirlo en su lista.

 

Algunos consideran que este fue el pretexto perfecto para que “pepe toño” anunciara su renuncia, argumentando diferencias irreconciliables con Rubén Zuarth, cuando en realidad revivió la vieja rencilla con “los Albores”, quienes se supone hicieron hasta lo imposible para que no ganara la gubernatura en el 2006.

 

Y nada más lo anunció, porque por escrito no lo hizo. Mi fuente bien informada de Tuxtla Gutiérrez, me afirma que, hasta el lunes en la tarde, no tenían nada formal de Bodegas.

 

Ante esta situación, me aseguran que entró al quite el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno, quien se habría comunicado vía telefónica con el ahora ex candidato y le dijo que tenía que presentarse urgentemente a la Ciudad de México.

 

Aguilar, se justificó que no podía viajar ese lunes, pero que se presentaría al día siguiente sin falta, con su escrito de renuncia. Y así fue: ayer se mostró en el CEN, y si no hay ningún otro inconveniente, ratificará su baja este miércoles ante el INE en la capital del país.

 

Me cuentan, que un tanto molesto “Alito”, le hizo ver que, si no hacía eso, podría ser acreedor a una multa de un millón y medio de pesos, porque ya había anunciado su dimisión.

 

Alguien me confió ese mismo lunes, que Josean como que quiso hacer el berrinche político, pero las cosas no le funcionaron ni en el PRI ni en la alianza “Va por México”. Lo último que le quedaría, es esperar a que le respeten el acuerdo con ese actor político de la región, quien por cierto, es muy cercano al poder.

 

Nada más que no vaya a quedar “como el perro de las dos tortas”.

 

Fue su última decisión de José Antonio Aguilar Bodegas. Y con ella, puede dar un buen golpe. O también despedirse de la política.

Moraleja: Genio y figura... ¡Hasta la sepultura!

Al margen: ¡Que diferencia!

Hace más de 6 años, a Santiago Nieto, como Fiscal de Delitos Electorales de Peña Nieto, se le negó el entonces Gobernador de Chiapas para hacer el blindaje por las elecciones intermedias.

En este 2021, Rutilio Escandón como mandatario no solo le abrió las puertas, sino que le dio todas las facilidades al ahora titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda Federal, para evitar la intromisión del Gobierno en este proceso electoral. ¡Que diferencia!

Por último: ¡Después del niño ahogado!

Tras la polémica con los videos que circulan en las redes sociales, de las inyecciones sin la dosis contra el COVID para personas de la tercera edad, desde ayer las enfermeras empezaron a mostrar el llenado antes y el vacío después de las jeringas.

Sin embargo, la duda quedó sembrada. Fue algo que podía suceder, por el mal manejo con esta pandemia en México. Y como siempre: “Después de ahogarse el niño, tapan el pozo”.

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07/04/2021